Habitus

Las obsoletas conductas del rey macho

Nathalia Rojas Zúñiga

rojaszuniga@gmail.com

Es una especie que pocos años atrás dominaba en los hogares, centros educativos, trabajos, en todo el ambiente. Su llegada se hacía notar, no por el respeto que destellaba, sino por su infundada altivez y la sumisión de muchas mujeres a su alrededor.

¿Por qué altivez y sumisión? Porque era el ser que una sociedad llena de estigmas colocó en primer lugar, como el número uno de la lista, sin una razón lógica y justa. Es el rey macho, que se creía -y se cree- muy galante, llamativo y respetable, cual deidad que se pasea entre los viles mortales.

Al rey macho había que complacerle porque sí, porque el era el dueño de la razón, porque… era hombre. Y como Dios creó primero al hombre, siempre tenía prioridad. De esta forma, el individuo se siente con la potestad de comandar a las mujeres solo por su condición de género, y piensa que ellas tienen que responder a sus órdenes sin la más mínima queja.

El rey macho no soporta que una mujer se ubique delante de él, en cualquier condición. Así como no piensa que su esposa es capaz de tener tantos pantalones como él, nunca aceptaría tener una jefa, y si le sucede, elaborará el más absurdo y desatinado de los planes con el fin de “destronarla” y volver a las condiciones normales que tanto disfruta (claro está, que en su interior siempre arde, ya que sabe que ella es igual o más capaz que él).

Si una mujer alza la voz y le reclama (en realidad, lo ubica) aplica su más común defensa: los gritos e insultos al mejor estilo de un gorila descontrolado. Al final, él es el que pasa el ridículo, pues se sabe que los problemas se resuelven mediante el diálogo. Él hace (o cree hacer) lo que quiere por la fuerza y tratando de incentivar el temor, por medio de variados comportamientos, desde las ofensas más evidentes, pasando por la descalificación a las espaldas de esa persona hasta la aplicación de sutiles formas de acoso sexual. Es común ver dicho prototipo en nuestros abuelos y padres, quienes eran los amos y señores del hogar, y lastimosamente en ocasiones hasta en la pareja.

En el presente, este espécimen es considerado un completo retrasado por muchos seres humanos que sí han logrado evolucionar en su pensamiento. No obstante, hay un grupo que al igual que él, no ha avanzado en el plano intelectual y aún cree que este se debe adorar. Lo más alarmante es que en ese grupo hay varias féminas.  Desconcertante, porque si el rey macho atenta contra la igualdad de ellas, ¿cómo es posible que lo defiendan y perpetúen sus acciones, y que más bien se burlen de las que tratan de detener su reprochable comportamiento? Ellas, no son más que su séquito de desorientadas, que no se percatan del daño que le hacen a sus congéneres, y peor aún, a sí mismas, al reírle sus expresiones machistas, nauseabundas y pasadas de tono y permitirle que deshonre a sus compañeras y las trate como si en realidad fueran la simple costilla del primer varón.

El rey macho se sigue pavoneando, patrocinado por ese séquito. Puede estar a nuestro lado y no nos hemos dado cuenta, puede estar lejos, pero arruinando la vida de alguna amiga, familiar, colega o conocida.

A esos reyes machos que se creen superiores y que más bien con su actitud demuestran su inferioridad, hay que ponerles un alto con una dosis de coraje y de ubicación. Que ese ignorante sujeto sepa que los días en que el machismo dominaba se acabaron, que las mujeres tenemos los mismos derechos que los hombres y que no hay razón que justifique pensar que somos objetos. Y al séquito femenino que lo apoya, ¿será por qué les gusta ser catalogadas como producto de reciclaje? ¿Será tanta su inseguridad que las hace defender tanto a un par de testículos? (un hombre con esas características no es más que eso). Si no nos ayudamos entre nosotras, ¿quién más nos va a sacar de esa condición tan baja y exigir equidad?

Despertemos, el rey macho es una especie vetusta, arcaica, reprobable y sin sentido.

Hoy no venimos de, ni vamos a, somos la mala yerba que crece entre

Hechos contra el decoro

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s