500 años en huelga de hambre

Angela Alarcón

12397kuis@gmail.com

A propósito del bicentenario, a propósito, de la independencia se alza hoy una, varias, muchas trutrucas de viento despavorido y despabilante de inventados terroristas, piel curtida por el sol y el palo enemigo. A propósito de la ignorancia abierta, de la memoria falta, se aplican leyes de tiempos dictatoriales y dementes, de mentes malinches que desalojan pueblos originarios, tupé a la vista, mapuches encarcelados. A propósito del retortijón de estómago de susto e incertidumbre agréguese  golpe pre allanamiento, secuestro, golpe pos allanamiento, discriminación y doble procesamiento tan milico y legal como injusto, agréguese huelga de hambre de treinta un días, de cincuenta, de más de setenta y cinco días, desmayos y dessetiembres.

No es que yo conozca sus tierras ni haya visto sus párpados de frente, conozco la pelea infaltable: extirpe la estirpe nativa del polvo ancestral y añoso, mandato de derechas, mañoso solo bajo armas y botas todoterreno, mejor si es indígena. Sé, de la reducción de sus territorios como las de cualquier animal exótico, de sus nombres bailables, Collón Curá, Loncopué, Huiliches, de su lengua chichosa de maqui, trigo, rabia, de, sus sonidos encantados. Hiervan la malayerba que invade sus alrededores, sin perdón a las malas costumbres de españoles incautos, ungidos bajo la confianza  de su invasión transgresora a todo lo vivo y color que no sea sangre. Recapitulen cada insomnio domesticado por la serenidad de viejos harapos europeos y sepan que ahora velarán con ustedes mapuches, estudiantes, católicos, el arte primitivo y moderno, Nicanor Parra (96 años),  mapuches, la soledad profunda empinada, menores de edad, los recovecos de los desaparecidos, mapuches, apellidos mapuches.

Que las calles sean conmemoradas con años de autonomía florecida desde la aguda entraña indígena porque sólo desde ella se sabe a certeza cierta si a su puerta tocan ahora el pan, la libertad, si, ya les dejaron de tirar piedras.  A propósito de mi tristeza, no bastan los trucos mercenarios con pompa y fiesta que solo porque bailan cueca se dicen liberados, o como dijo una manifestante, me paso por la raja el bicentenario, porque la agonía de los imputados indica que quien incendia a un ladrón tiene setenta y resto de días de inanición.

Octubre, 2010

UCR, malacrianzas y chancletas

Daniela Muñoz

danielavms@gmail.com

Desde que yo tenía 6 años quise estudiar en la UCR.

Me enamoré de la U durante mi primera visita a la Ciudad Universitaria, antes de cumplir 6 años. Me llevaron primero a clases de natación y más tarde de judo, y ya nunca me pude ir.

No sabía qué carrera quería estudiar, pero sabía que quería ser una de aquellas personas que tomaban la periférica en el centro de Guadalupe, cargadas de libros y sueños.

Me gradué del colegio y entré a la Escuela de Comunicación. Un par de años más tarde supe que el vínculo entre esa casa de enseñanza y yo  no iba a terminarse cuando me graduara, que para mí ser “universitaria” no era algo temporal. Ahora soy empleada, estudiante y activista universitaria.

En mi caso, no sólo pasé por la universidad; la universidad pasó por mí.

Fue en la universidad que empecé a aspirar un mundo más justo y equitativo, un desarrollo sostenible y humano. Fue ahí que empecé a ejercer mi capacidad crítica con la cabeza y no sólo con el hígado.

Es precisamente por eso que yo, como muchas otras y otros: estudiantes, trabajadores y colaboradores de este medio, salimos a las calles hace unos días a pedir el presupuesto que nuestra Alma Mater necesita para continuar formando profesionales críticos y responsables.

Es irónico pensar que el gobierno afirme que no hay dinero para aumentar la inversión en educación superior pública, cuando los diputados recién estrenando curules trataron de aumentarse el salario en un 80% (que habría representado un gasto de ¢102,6 millones por mes). En tiempos de crisis, el gobierno planea recortar la inversión en educación, pero no en privilegios para las clases dominantes. Tampoco se piensa en aumentar impuestos a las transnacionales o disminuir los subsidios estatales que estas empresas disfrutan.

En la comunidad universitaria hemos estudiado las condiciones actuales del país y las necesidades de la educación costarricense, es por eso que exigimos al gobierno cumplir con su deber constitucional de financiar el desarrollo de la educación superior pública.

Permitir que las universidades reciban menos que un 11% de aumento en el FEES (13% sería aún mejor) es inadmisible pues significaría estancar el proceso de formación de profesionales integrales en Costa Rica y por lo tanto, el desarrollo del país. Permitir que el presupuesto se otorgue bajo condicionamientos de apoyo a planes estatales o con empréstitos millonarios que luego se pagarán (con intereses) con dinero de los contribuyentes es igualmente inadmisible.

Las universidades no son la panacea social; pero la autonomía y libertad que se vive en su interior permite la formación de gente crítica, luchadora y comprometida con un futuro mejor para este país.

La universidad pública por sí sola no va a cambiar el mundo, pero ha sido piedra en el zapato de gobiernos (aquí y en todo lado) autoritarios y antipopulares. Desde los espacios universitarios se han combatido las medidas que no benefician al pueblo y se ha abogado por justicia y equidad.

Tal vez sea por eso que en los grandes medios de comunicación nos tratan de chancletudos, de malcriados, de rebeldes. Tal vez sea que no entienden que en las y los universitarios somos orgullosamente diferentes, o tal vez simplemente es que no les sirve que lo seamos.

Ser diferente no es indecente

Estos malcriados y malcriadas jamás volverán a la Buca.

Acá, la explicación.

A nosotr@s nos gustan los besos diversos.

La Malacrianza de Agosto

acá

Paseo familiar

Laura Valenciano

laura.valenciano@gmail.com

A mí me criaron ambientalistas.

A mi edad mis papás eran activistas políticos. Así se conocieron, “trabajando para el partido” cuando los partidos políticos principales en Costa Rica aún respondían a una ideología. Ellos eran, son y serán social demócratas. Mi hermano y yo mucho tenemos de ese bagaje en nuestra personalidad y nuestra forma de pensar, hasta el día de hoy cada quien aplica esos principios a su manera.

Hace unos días unos muchachos y muchachas, que describo como valientes por falta de una palabra aún más fuerte, se unieron en lo que iba a ser una hazaña nunca vista en nuestro país. Se dispusieron a caminar desde Casa Presidencial hasta Crucitas en oposición al proyecto de una mina a cielo abierto de la que estoy segura todos están más que enterados. Yo cuando lo escuché no lo podía creer y menos cuando logré entender la distancia de la que se trataba.

Para los que como yo no tienen una distancia en mente cuando les hablan de Crucitas les cuento: Crucitas está más allá del norte, donde la tierra es roja y seca y Alajuela se parece a Guanacaste. El clima es húmedo y caliente y la falta de rotulación parece ser parte del paisaje. Son alrededor de 170kms de San José o lo que significaría caminar la romería de San José hasta Cartago unas 8 veces y media.

El lunes de esta semana salí de mi casa para ir a despedirlos porque el grupo salía de Zapote en la mañana y necesitaban todo el apoyo posible. Tenían que saber que había gente en todo el país que les agradecía su sacrificio y que compartía su sentimiento hacia la causa. Ganas no me faltaron de irme con ellos, por lo menos lo que aguantaran mis piernas, pero me quedaban dos finales más para esa semana y no era el momento para dejar tirados cursos.

Seguí su progreso por twitter y facebook, la coordinadora de Ni una sola mina se encargó se mantenerme a mí y a cuantos la siguieran al tanto. Cada noticia que posteaban yo se la reportaba a mis papás que desde el primer día les desearon de la suerte más sincera. Hablamos de la posibilidad de ir a acompañar a los caminantes ese último trecho hasta Crucitas, yo nunca pensé que hablaran en serio.

Hoy nos despertamos a las 7am, que para mi sigue siendo madrugada, y salimos camino a un lugar que ninguno conocía. Por ahí de las once de la mañana después de un par de perdidas y preguntas a los vecinos del lugar nos desviamos a la derecha sobre una calle de piedra y polvo.

Unos 20kms adentro los fuimos encontrando, “la cola del grupo” se autodenominaban los primeros que vimos. Mi mamá les dio las gracias y avanzamos al siguiente grupo con los que intercambiamos un par de minutos. La mayoría de mi edad, jóvenes agotados y golpeados por el caminar de 6 días con la convicción intacta de que “a Crucitas llegamos hoy”.

Dispersos en una distancia de 4kms estaban todos, caminando en grupos o solos, sin una sola insignia o con banderas de Costa Rica, todos con sudor, dolor y ganas. Nosotros los pasamos con la promesa de vernos pronto, todos en el carro queriamos ver Crucitas y saber de aquel lugar tan olvidado por todos hasta que la mina nos lo recordó.

“Crucitas es nuestro”, eso es lo que dicen los vecinos que apoyan la mina y a Infinitum S.A.

Crucitas es nuestro, sí. Crucitas es de todos nosotros y los caminantes hoy lo demostraron. Agotados se reunieron para entrar juntos a un pueblo, olvidado por el Estado, que no los quería ahí.

Hoy yo fui a un paseo familiar.

Conocí tierras preciosas, solas pero ya nunca más olvidadas.

A esas personas que conocí en el camino, ¡Gracias!

…al fin y al cabo si lo que son es valientes, ¿por qué no describirlos así?

La MalaCrianza de Julio aquí.

Manifiesto de Artistas en Resistencia – SPS

http://artistaresiste.blogspot.com/

San Pedro Sula, 27 de junio de 2010

De entre todas las posiciones en que hemos debido pronunciarnos ante el mundo, ante nuestro pueblo y ante nosotros mismos, ha sido el escenario de barbarie del Golpe de Estado del 2009, el que nos ha revelado con mayor nitidez en nuestras más profundas convicciones.

Porque la belleza no ha sido para nosotros esa musa de fantasía que llega a tocarnos con su varita redentora, magia que para muchos, sirve para iluminar los salones y servir de ornamento en las bodegas bancarias o en los actos cívicos donde la palmadita en los hombros pretende comprender lo que en esencia es un permanente mundo en rebelión.

El Artista en Resistencia se niega a la exclusión porque él o ella misma sobrepasa con su libertad los límites de un sistema momificado; el Artista en Resistencia se niega a ser la cifra de un presupuesto nacional cuya mayor barbarie es considerar al creador de arte una comparsa más en su carnaval efímero.

Conscientes del poder liberador y formativo que tenemos entre manos y herederos de todas las fuerzas acumuladas en el espíritu sometido de nuestros hermanos y nuestras hermanas, declaramos que nuestro nombre es PUEBLO y que nuestra mayor arma es la DIGNIDAD, mezcla exacta para explotar jubilosos ante el rostro del oligarca y desdibujarle su jardín de las delicias.

Somos, la reserva ética y crítica de la sociedad, somos la piedra en el zapato de los autómatas burgueses, los incómodos, los delirantes, los habitantes de una nube de tormenta que indaga, trepida y limpia a fondo la arcaica edificación de la moral golpista, la carcomida barraca de la bestialidad militar y las corbatas sangrientas del ejecutivo empresarial; y en esto no somos diferentes a lo que siente el oprimido en su barrio, el campesino en su tierra usurpada, la mujer cosificada por el macho sutil y violento, el pueblo, ¡en fin! mortificado en masa por el hambre y sus cálculos…

No dudamos entonces, en asumirnos libres de sus moldes y burlas, los artistas y gestores culturales que reconocemos la importancia de la imaginación y la práctica en el urgente proceso por la refundación de Honduras, y por lo tanto, afilados en este proceso doloroso e históricamente necesario declaramos:

Primero:

Que nos declaramos obreros y obreras del arte, ciudadanos y ciudadanas como cualquier otra, albañiles y sembradores dispuestos y dispuestas a ofrecer nuestras armas creativas en la construcción de una patria justa, libre de golpistas y de gobiernos usurpadores a las órdenes de unos pocos privilegiados. Por tanto, nuestra conciencia y nuestro actuar sólo deben obediencia al poder constituyente emanado de forma directa por el pueblo hondureño.

Segundo:

Que nuestra propuesta colectiva es contraria a los intereses de las hegemonías dominantes cuya mayor afición ha sido siempre coleccionar tanto obras como artistas con el único fin de someterlos a sus límites de consumo. Contrapuestos a esta cultura de explotación y opresión nos sumamos a los intereses y aspiraciones históricas del pueblo hondureño en su gran mayoría.

Tercero:

Que buscamos construir desde la libertad y la responsabilidad revolucionaria nuevos caminos para la creación, auto-gestión y comunicación, caminos que inician en la cimentación de un pensamiento independiente entroncado en el urgente proceso de cambio social. Por tanto, en Artista en Resistencia tomamos distancia de la anestesia, acomodamiento y condiciones que los organismos gubernamentales y no gubernamentales promueven como políticamente correcto.

Cuarto:

Que definimos al arte como una herramienta combativa e inclaudicable, indispensable para el fortalecimiento de una cultura de liberación.

Quinto:

Que buscamos construir a partir de la formación, el diálogo y la dialéctica un lenguaje estético que revolucione y que sea consecuente con los códigos históricos y el imaginario del ser humano hondureño.

Sexto:

Que seguiremos privilegiando el accionar en los espacios públicos de nuestras comunidades y barrios, buscando democratizar las manifestaciones artísticas y culturales, liberándolas del encarcelamiento y banalización a la que han sido sometidas por parte de la burguesía golpista. El arte y la cultura surgen del pueblo y debe ser entregadas al pueblo, para ser resignificadas, reaprendidas y revaloradas en un ciclo de creación infinita.

Séptimo:

Que con la gran construcción anímica que el arte y la cultura ya han sabido diseñar en nuestro interior, buscamos proyectar y levantar infraestructuras y espacios de creación y producción independientes dispuestos al acceso público y la libre expresión.

Octavo:

Que consideramos, como uno de nuestros mayores retos y contribuciones, el apoyar la cimentación del pensamiento en resistencia, surgido desde las entrañas del razonamiento universal y el imaginario popular.

Noveno:

Rechazamos la idea aplastante y excluyente de que existe una identidad nacional. El pueblo hondureño es tan rico y diverso como la naturaleza de la que vive y de la que se sustenta, por tanto en Artistas en Resistencia negamos la imposición de una identidad nacional por sobre la diversidad de identidades colectivas que nutren al pensamiento en liberación.

Décimo:

Los y las Artistas en Resistencia nos declaramos hijos e hijas herederas de la lucha y pensamiento unionista de Francisco Morazán, y desde su ejemplo nuestra lucha y pensamiento trascienden el nacionalismo a ultranza promovido por el golpismo, siendo por lo tanto eminentemente latinoamericanista, solidario a las luchas y reivindicaciones socialistas de todos los pueblos sometidos y explotados por el imperialismo norteamericano.

Décimo primero:

La construcción y el fortalecimiento de nuestro ser y pensar se alimenta del diálogo y el debate interdisciplinario bajo un clima de respeto y aliento mutuo. Consideramos la diversidad creativa y estética en todas sus manifestaciones uno de nuestros valores más preciados para la consolidación de la conciencia social.

Décimo segundo:

Declaramos nuestro rechazo y ruptura total con los medios golpistas hegemónicos, por tanto apoyamos el empoderamiento de medios de comunicación libres, comunitarios y alternativos como instrumentos indispensables para hacer oír la voz de los privados y privadas de todo.

Décimo tercero:

Exhortamos a las y los artistas, a los ciudadanos y ciudadanas conscientes a hacer suyo este manifiesto y luchar por hacer realidad lo que este contiene, asegurándoles que no hubo arte significativo en la historia que no tuviera antes una revolución en nuestras concepciones, es decir, el deber inagotable de subvertir la lógica de los muertos en vida que hoy pretenden marcar nuestra vitalidad y libertad.

¡No aguantaremos nunca más la humillación, porque nuestro arte es también acción combativa irreductible!

¡Somos artistas armados de cultura contra la barbarie!

¡Venceremos!